"El mundo es ancho y difuso, la vida es una semana..." (Joaquín Caro Romero)

lunes, 22 de abril de 2013

“Abril, y un Portal de Belén…Trianeando”



Estación "Adoración de los Magos": el misterio de Belén sobre un paso de Semana Santa


           Sábado de feria. El Real escaso de cofrades. Y no es por la “costumbre” habitual de dejar el Real de la Feria medio vacío el fin de semana. Es que tal día como el pasado sábado, los cofrades de esta ciudad abandonaron no ya la propia ciudad en sí, sino que extralimitaron sus murallas para darse cita en Jerez, llamados por un acontecimiento importante en la historia de esta ciudad. En esta hermosa ciudad tuvo lugar un día casi de Semana Santa, con la celebración del Vía Lucis Magno con motivo del Año de la Fe, y los “jartibles" de nuestra bendita ciudad escaparon de la feria para darse cita en otra festividad con tintes religiosos, algo que quizás vuelva a probar cuál es considerada como la Semana Grande y la fiesta grande de Sevilla para gran parte de los sevillanos.
            Bien es verdad que desde Sevilla complicado es haber estado al tanto de todos los pormenores de este acontecimiento y de su organización para conocer de primera mano si sufrió las mismas críticas que el que se pretendía celebrar en la capital hispalense. Pero lo cierto es que el Vía Lucis salió “a pedir de boca”, exquisito, casi perfecto, salvo algunas “necesidades”.
            Se dividió en dos partes diferenciadas este día. Hasta el mediodía la ciudad era conquistada por multitud de grupos de cofrades que con una “luminaria”, se afanaban en recorrer todos los besamanos abiertos para la ocasión, y así sellar esta cartulina, que una vez completada, te permitía alcanzar la indulgencia plenaria.
            Por la tarde, por su parte, tenía lugar la magna procesión, con un total de catorce pasos marianos de Jerez. Y quizás la mañana fuera incluso más atractiva que la tarde, al menos a ojos de los que fuimos desde otras ciudades. A las procesiones de por la tarde, le faltó calidad en muchos de sus pasos, algo un poco decepcionante, comprobando en esa misma mañana el patrimonio tan enorme que tienen las hermandades de Jerez, y quizás también le faltó algo de público, sobretodo a primera hora de la tarde. Coinciden las crónicas de la prensa jerezana en que Jerez no se echó a la calle como debiera, que “no valora lo que tiene”. Y quizás sea cierto visto lo del pasado sábado, donde en ocasiones parecía encontrarte en Sevilla, de la gran cantidad de sevillanos que se habían dado cita entre el no muy numeroso público. A parte de estas pequeñas “deficiencias” el acontecimiento fue, simplemente espectacular. Catorce devociones marianas para celebrar la fe jerezana, sin duda, la “sana envidia” de lo que en Sevilla, esa ciudad de la que tanto proclamamos el título de “Mariana”, no ha sido capaz de conseguir, aunque aún estemos a tiempo.
            La organización fue perfecta. Y es que en ocasiones no es tan complicado hacer las cosas bien. Los pasos iban pasando de manera ordenada por delante del altar instalado para el rezo del Vía Lucis, de manera que no estaban los catorce pasos estáticos en una calle, evitando así la aglomeración de personas en un solo punto, como hubiera ocurrido en la ciudad hispalense. A nadie se le ocurrió este importante detalle en Sevilla, sería muy complicado de pensar.
            Desde semanas previas se venía poniendo en cuestión uno de los pasos que participarían en el acontecimiento: un portal de Belén, sí, literalmente: San José, la Virgen, un Pastor con ovejas y los tres Reyes Magos montados sobre un paso de Semana Santa. Pero las críticas pronto se apagaron. Se ilustra en la fotografía que acompaña este artículo. La conjunción fue, simplemente, perfecta. Parecía que era algo que llevaba toda una vida así. Y no solo es que quedara perfecto estéticamente, sino que además trianeaba, y vaya si lo hacía: izquierdos, “picaítos”, etc., aunque ya el andar quedará al gusto de cada cofrade. Tal es así, que con gracia gaditana, se llegaba a escuchar que no le hubiera venido mal al paso un camello en sustitución del caballo de Triana.
        Tres reflexiones sobre este magno evento. La primera, dar la enhorabuena a Jerez por el perfecto, hermoso, inolvidable día y magnífica acogida que tuvimos muchos de los “forasteros” que hasta allí nos desplazamos.
            En segundo lugar: se demostró que un acto puede ser a la vez solemne, y llevar música en los traslados sin que aquellos se convierta en algo que no es. Jerez lo demostró.
            En tercer lugar: el vacío que sentimos los sevillanos allí congregados de que en una ciudad mariana por excelencia no se organizase algo igual. Idea excelente para la fe mariana, y por qué no, también para el comercio que tantas dificultades pasa como el resto de españoles. En Sevilla, siendo cierto que se celebró el acto en sí del Vía Crucis, nada tuvo de extraordinario, fue lo de todos los años, aunque realmente sea cierto que lo esencialmente importante sea el rezo en sí, da igual la forma. ¿Por qué no congregar a devociones marianas y de gloria en un evento con precedentes históricos ya en esta ciudad? ¿Acaso alguien duda, que la fe en Sevilla la mueven mayoritariamente las imágenes, y que para eso están concebidas? Pero, qué vamos a esperar en Sevilla, donde el único culto externo extraordinario que se va a celebrar por dicha efeméride, la procesión de la Virgen de los Reyes, se ha llegado a cambiar de fecha porque el mismo Arzobispo que no ha acudido a importantes cultos religiosos de esta ciudad, tiene otras cosas más importantes que atender el día programado a la Virgen de los Reyes. Imagínense un Vía Lucis sevillano con la Virgen de los Reyes, Amparo, Reina de todos los Santos, Encarnación, Pastora de Triana, Rosario Macareno…de babero.
            Escuchado en el centro de Jerez: “yo por mí, cambiaba la cabalgata de los Reyes de Sevilla por un paso como éste. Importemos la idea, y que a los Reyes Magos en Sevilla, los lleven también costaleros”. 
                  Escuchado entre varios pasos en Jerez: "En ocasiones, veo pasos..." "Quillo, esto es el sueño de cualquier jartible, ver pasos por todos lados"

jueves, 13 de diciembre de 2012

Y LA CRISIS LLEGÓ…AL PORTAL DE BELÉN



Ideas para el Portal de Belén de un cofrade "jartible"
          Si bien creíamos el año pasado que la crisis había tocado fondo, grande era la ignorancia que nos ahogaba por aquél entonces. Este año, la delicada y escandalosa situación se ve aún más agudizada debido a los rincones a los que ha afectado la misma, y es que este año la crisis ha llegado al mismísimo portal de Belén. ¿Quién se iba a imaginar que se vería afectada esta tan arraigada tradición que se había establecido en nosotros desde siglos atrás y que parecía inamovible? Tan inamovible como la recogida de la Virgen de Regla, que sigue siendo un misterio si se ha producido o no, desde que llegó el pasado Miércoles Santo a la Plaza del Salvador y allí permanece arriada desde entonces.

       Hasta ahora, la única forma en que la crisis se hacía presente en el ámbito de las cofradías era en la figura inimitable de la Canina, objeto de sueño para muchos, entre ellos un servidor. Y ello era así, por una parte, por su delgada y fina figura que luce como modelo cada Sábado Santo y que representa la mismísima situación en la que se encuentra el país, el cual se está quedando en el “chasis”; y por otro lado, el significado de este paso alegórico “mors mortem superavit”, representaba, y lo sigue haciendo, el único superávit que existe hoy en España.

       Pues bien, este año, como bien decía, hemos tocado fondo. La crisis no solo ha afectado a la Canina (la pobre no es fea, solo hay que saber mirarla), sino que ha llegado al mismísimo portal de Belén, y así lo ha manifestado el propio Benedicto XVI, aunque con una terminología específica, pero que al fin y al cabo, todo es consecuencia de la situación económica. En primer lugar, nuestro Pontífice manifestó que en el lugar donde nació Jesús no había ni mula ni buey. Un desahucio en toda regla a unas pobre criaturitas que no se pueden defender. Mejor no imaginarse al Papa investigando en los archivos para averiguar si hubo o no animales en aquel momento.

        Y una cosa que no se ha planteado…esperemos que a Benedicto no se le ocurra decir que las carretas del Rocío tampoco han de ir tiradas por bueyes, porque no me quiero imaginar a más de uno tirando del carro, que bastante estamos “tirando del carro” de la vida sin un duro cada día. ¿Y los del 15-M, ya no van al portal de Belén para intentar impedir el desahucio de los pobres animales? ¡Ves como detrás de esto de los indignados había cierta ideología política! Pues, amigos rancios, yo sí que estoy indignado con la supresión de la mula y el buey, querido Benedicto, ¿no lo podías haber dicho antes, y nos hubiéramos ahorrado unos 40 euros al comprar el portal de Belén? ¿Qué hacen ahora esos comerciantes con el excedente de estos animales en barro cocido y que vendían para montar los belenes particulares de cada casa? Y es que hay muchos interrogantes que no se han respondido: ¿cobrarán el buey y la mula la ayuda familiar cuando se les acabe el paro?

         Y como no podía ser de otra forma, el mundo capillita, este que se queja y critica hasta el número de pétalos que tiene el clavel de la tercera jarra del palio de una dolorosa, no se podía quedar callada, y más cuando ya se han agotado (o al menos eso esperamos) todos los detallitos del famoso Vía Crucis o cabalgata magna, como quieran llamarlo. Y hemos puesto el grito en el cielo, claro que sí. Mejor que el Papa no vea imágenes de la Semana Santa de Sevilla… ¿qué ocurrirá si un día se levanta diciendo que el centurión de las Tres Caídas no iba a caballo? ¿Ya no andará hacia detrás el misterio? Lo cierto y verdad es que los animales relacionados con nuestra Semana Santa están en alerta, y ya hay hermandades de la “Borriquita”, que han comprado una vespa para el Cristo “por si las moscas”.

         Pero ahí no queda la cosa. Cuando el Papa vio que el temita había dejado de ser Trending Topic en Twitter, descubrió una nueva cosita en su particular investigación, que no sabemos si es fruto de que últimamente esté un poco aburrido en una casa tan grande, ¡cómo si no hubiera cosas más importantes a las que atender! Lo último ha sido afirmar que los Reyes Magos eran andaluces, y casi concretamente del territorio de Huelva-Sevilla-Cádiz. ¡Toma ya! Fíjense lo que son los milagros del todopoderoso, que ha hecho que al final una figura tan religiosa como la de los Reyes sean de Matalascañas, ese lugar onubense paradero para los no rancios en Semana Santa, donde acuden a escapar de los capillitas que conquistan las calles. ¿Dónde irán ahora los no rancios sabiendo que en Matalascañas se pueden encontrar con los Reyes Magos? ¿Será la torre medio hundida de aquella playa la del castillo que ponemos siempre en el portal de Belén de casa?

         Sin embargo, esto parece difícil de creer, ¿cómo iban vestidos los Reyes Magos, de corto? ¿Iban en camello o a caballo? ¡Mira que si a donde iban era al Rocío o a las Candelarias y se encontraron con el parto por casualidad! ¿Y si no había estrella fugaz y lo que se veía en el cielo eran las lucecitas parpadeantes del puente del V Centenario de Sevilla? ¿Y si en vez de mirra, regalaron “birras”? ¿Estarán invitados al Vía Crucis del año de la Fe? ¿Pagarán peaje por el camello? ¿Se habrá enterado el alcalde “Janinnasio” de esto para fotografiarse con los Magos en la puerta del Ayuntamiento? No obstante, tenemos una ventaja con que los Reyes sean de Huelva o provincias cercanas, pues si son de tan cerca se recogerán antes y todos sabemos que cuanto antes se recoja “el negro”, antes sale La Paz.

        Pero no ilusionarse amigos rancios, los Reyes no eran andaluces, y tengo argumentos para ello. Siempre se ha criticado lo bien que vivían los Reyes trabajando un día al año; pues señores, si eso es así, los Reyes no eran de Andalucía, porque aquí no hay trabajo ni para un día. Y las palabras textuales del Rey Mago fueron: “Toma María miarma, pa`tu niño, incienso de los Tres Reyes, que se vaya animando que ya va a estar bajando la rampa del Salvador…”. Yo sólo espero que después de los Reyes andaluces, no venga el Urdangarín andaluz, porque en ese caso van a durar poco los regalos bajo el árbol de Navidad.

         Al escuchar estas opiniones del Papa, nos hace pensar en aquello que hemos imaginado todos muchas veces de que alguien deposite una sustancia extraña en el incensario, y se empiecen a decir cositas “raras”. No obstante, todavía no está todo dicho. Al parecer las declaraciones han sido extraídas del libro que el Pontífice ha escrito, y que la persona que se lo está leyendo y que nos lo está contando, está tardando bastante tiempo en acabar el librito. Mira que si en vez del río Jordán, se trataba del Guadalquivir. ¿Y si las aguas que se abrieron según la Biblia eran las de Huelva y eso provocó el espigón? ¿Y si en vez de duplicar panes y peces duplicó el gazpacho? ¿Y si al final el nacimiento de Jesús fue en el arquillo del Ayuntamiento?

        Lo que sí creo que está claro es que la madre de Dios sí nació en Sevilla, mejor no hablemos ya del barrio concreto. Lo que sí es evidente que el Vaticano tiene más filtraciones que el Consejo de Hermandades de Sevilla. Aun así, espero con ansias que el Papa se pronuncie sobre otros asuntos más importantes y actuales: las sillitas plegables en Semana Santa, el Vía Crucis de la Fe, o los costales de colorines tapando los ojos…

     Queridos amigos, cuanto más cosas atribuya Benedicto a Andalucía, mejor. Ojalá que con sus investigaciones atribuya muchos lugares santos en nuestra tierra y creemos así un poco más de trabajo, que nos estamos quedando más “chupaíto” que la Canina, “miarma”.

         Lo que sí es cierto es que todas estas noticias que nos llegan sobre las afirmaciones del Papa, parecen ser fruto de una interpretación bastante subjetiva de alguien de los que se está leyendo el libro y que está captando demasiado nuestra atención.

  • Escuchando en un Hotel del Puerto de Santa María: Pisha, veremos a ver cómo tenemos la temporada que viene en verano. Resulta que Benedicto ha descubierto que Jesús nació en Agosto. Quillo que como pongan la Semana Santa en Agosto, la lluvia nos “agua” la “temporá”.
  • Escuchado en las nochebuenas de Canal Sur: “Ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos, camino de Huelva, ole, ole, olanda, olé, Almonte ya se ve…”
  • Escuchado en Sevilla: “al parecer, en el portal de Belén si había un buey habitualmente, aunque justo el día del nacimiento de Jesús no estaba allí porque se lo trajeron a Sevilla, ya que había corrida en la Maestranza…”.
  • Escuchado en un barrio de Sevilla: “Quillo, el Papa nos ha jodido el invento, nosotros que teníamos pensando crear una asociación religiosa para sacar un pasito con una mula sola, vamos a tener que cambiar de imagen, y el paso de cebra ya está inventado…”.
  • Escuchado a un niño: “¿Qué los Reyes son andaluces? ¿Y eso es novedad? Que yo sepa mis padres siempre han vivido en mi casa de Sevilla Este”.
         

viernes, 7 de diciembre de 2012

PROGRAMA DE MANO "LA SEVILLA RANCIA" PARA EL DÍA DE LA INMACULADA

            Como ya hicimos el pasado año, coincidiendo con la Festividad de la Inmaculada Concepción de María, hemos realizado un "Programa de Mano" para que nuestros seguidores capillitas no se pierdan nada de lo que acontece en un día tan señalado en la ciudad de Sevilla. Podrán pinchar sobre la imagen que se adjunta para aumentar el programa, guardarlo, imprimirlo, etc.
            Espero que sea de vuestro agrado y paséis un agradable día de "capilleo".

Pinchar sobre la imagen para ampliar

martes, 11 de septiembre de 2012

Procesión Extraordinaria en Olivares

Foto: Hermandad
          El próximo fin de semana, serán numerosas las procesiones que tendremos repartidas en Sevilla capital y provincia. Además de las diversas procesiones de Gloria que tendremos en la capital hispalense, en la provincia serán varias las procesiones extraordinarias que tentan lugar. Entre ellas, en La Puebla del Río y Olivares. 
         Én ésta última localidad, el próximo sábado 15 de septiembre, el pueblo y los visitantes que ese día se den cita en dicha localidad se reunirán en torno a la advocación de Ntra. Sra. de los Dolores en su Soledad, que saldrá bajo palio en procesión extraordinaria con motivo del III Centenario de la Hermandad de la Soledad de Olivares.
          Es por ello por lo que pasamos a comunicarles los datos principales de esta tan magna efeméride, de la que la propia Hermandad nos ha hecho partícipes remitiéndonos todos los detalles de cada uno de los eventos que han tenido y tendrán lugar con motivo de esta celebración.

SÁBADO 15 DE SEPTIEMBRE
 
DIANA FLOREADA
Banda de Cornetas y Tambores de San Juan Evangelista
 
PROCESIÓN Y MISA ESTACIONAL
Procesión de Traslado de la Santísima Virgen al Altar
Salida: 18 horas
Orden de la procesión:
Bandera del Centenario
Hermanos y Hermanas con cirio
Bandera de la Medalla de la Villa
Señoras de mantilla
Libro de Reglas
Hermanos más antiguos
Estandarte
Junta de Gobierno
Cuerpo de Acólitos
Auxiliares del Paso
Capataz y contraguías
Paso de la Stma. Virgen
Asociación Filarmónica Cultural “Santa María de las Nieves”
Recorrido:
La procesión recorre el itinerario tradicional de la Cofradía
camino del Altar ubicado en la Plaza de España.
Al llegar al cruce de la calle Pío X con Constitución, el cortejo continuará
por la calle San José para recibir a la Virgen cuando llegue al Altar. Sólo
acompañarán a la Imagen por la calle Constitución el cuerpo de acólitos,
los auxiliares, el capataz, los contraguías y la Banda de Música

Misa Estacional
A las 20,30 horas
dará comienzo la celebración de la Misa Estacional oficiada por el
Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Santiago Gómez Sierra
Obispo Auxiliar de Sevilla
El acto contará con el acompañamiento musical del
Coro del Ateneo de Sevilla
 
A su término se iniciará la
Procesión de traslado de la Santísima Virgen a la Parroquia
Con el mismo orden, siguiendo el resto del itinerario tradicional de la
Cofradía e incorporándose las Hermandades invitadas a asistir a la
procesión tras los hermanos más antiguos

DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE
A las 21 horas tendrá lugar la
SOLEMNE FUNCIÓN Y BESAMANOS
A la Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores en su Soledad, ocupando la
Sagrada Cátedra el
Muy Ilustre Sr. D. Manuel Soria Campos
Canónigo de la Catedral de Sevilla y Delegado Episcopal para las
Hermandades y Cofradías

martes, 14 de agosto de 2012

Personajes Cofrades IV: "EL DE LAS DOS HORAS" y "EL DEL CARRITO"


          Seguimos con los personajes que podemos encontrar en el mundo de las cofradías, aunque no tengan por qué ser necesariamente "cofrades". Muy relacionado con el personaje de la entrada anterior, es aquel otro que calificamos como “el de las dos horas”. El perfil es muy similar al anterior, por lo que no redundaremos en lo mismo, para que no se haga esto más extenso que la entrada de Los Panaderos (cuyo palio, a fecha de hoy, no sabemos si llegaría a efectuar su entrada). Pues bien, con ese mismo perfil, este otro personaje también va a Sevilla a “echar el día”. Es de los que califica su jornada cofrade como “yo veo poco, pero lo que veo, lo veo bien”. Y no es porque sea selectivo en cuanto a qué ver, sino es porque no tiene más remedio, en tanto que se va dos horas y media antes al lugar donde vaya a pasar el cortejo, que por lo general, suelen ser cortejos extensos los que elige, por lo que con dos Hermandades, el muchacho “tiene echada la tarde”. Eso sí, ve poco y mal, pero después no hables con él de Semana Santa, porque más que él no entiende nadie. Pero su momento de gloria, y el que lo caracteriza, es el que tiene lugar cuando, a falta de poco tiempo para que llegue el primero de los pasos de la Hermandad a la que lleva esperando media tarde, por delante de él pasan algunos cofrades de estos que suelen ver la Semana Santa de una forma más acorde: buscando los pasos y admirando solo los cortejos que son dignos para ello por su idiosincrasia. Pues bien, está esperando que llegue ese momento, y cuando el cofrade de a pie y verdadero capillita se cruza por delante, sin momento a respirar “suelta” la frase que se lleva toda la tarde preparando “niño, ¿ahí no te irás a quedar, no? Que yo llevo aquí tres horas esperando”. Y es que, quién no ha escuchado esta expresión, es porque no ha visto Semana Santa.
            Bien es sabido que las calles por las que discurren las cofradías en algunas ocasiones parece una calle de Ikea, centro comercial al que acude todo aquél que tiene un prioste en su interior, pues ha de poseer dicha habilidad para montar lo que antes ha comprado, y por qué no decirlo, para encontrar el coche en el parking. Y es que en las mencionadas calles de Sevilla te encuentras sillas playeras, sillas de los chinos, algún velador, pero ¡ojo!, que no se olvide otro instrumento muy particular en las bullas y que es, cuanto menos, molesto: se trata del carrito del niño chico. Un artilugio que no negamos que en la mayoría de los casos sea necesario, la “pega” viene cuando resulta que la señora se aventura a cruzar una bulla sevillana con el carrito vacío (sin niño) y abierto de par en par para transportar las sillitas en las que más tarde se sentaran, en la mayoría de las ocasiones juventud sentada desde el primer minuto del Domingo de Ramos.

lunes, 23 de julio de 2012

Personajes Cofrades III: El "NIÑATO" y el "PLAYERO"


Al "niñato" y al "playero" le encantan definirse como "entendíos" en marchas
             A la lista de personajes cofrades, en la que hasta ahora nos hemo ocupados de analizar su perfil , se añaden algunos que, más allá de ser cofrades, se empeñan es entorpecer a las cofradías.
            Un perfil que en los últimos años ha estado muy al alza es el del “niñato”. El niñato es un chaval de escasa edad, que la gran parte del año se encuentra en rincones de la ciudad escuchando música que por lo común suele ser poco rancia, fumando sustancias que no huelen precisamente a incienso y realizando una serie de bailes en la Plaza Nueva que no son precisamente sevillanas, pero que nos vienen muy bien, porque limpian el suelo del citado enclave. Pero, poco antes de llegar la Semana Santa, el chico se transforma, deja la gorra y las cadenitas y se intenta vestir muy pijo. Pantalón de colorines, el pelo más tieso que la cruz de las Siete Palabras, una camisa con muchos ojales y botones, con cuello y puños de diferente tono. Y cómo no, la indumentaria oficial la cierra unos zapatitos blancos como el manto de la Paz. Semanas antes de aquella en la que celebramos nuestra semana grande, el chico deja la música modernita y retoma las cornetas, en su coche blanco no falta la marcha de cornetas y tambores a todo volumen camino de la botellota. Y como el muchacho se ha aprendido tan bien la marcha (quizás sea lo único que se ha aprendido en su corta existencia), pues lo demuestra durante la Semana Santa, silbando toda marcha que se toque allí donde esté él. Eso sí, sus sustancias no las cambia por incienso, hasta el punto de que este año en Sevilla salías de casa oliendo a perfume nuevo y volvías oliendo a porros, te pusieras donde te pusieras…y eso que está la cosa mala. No obstante, no todo va a ser negativo, este selecto grupo no te lo encontrarás en la vida en la entrada de Cristo de Burgos ni en la de La Mortaja… “eso no mola”, tiene que ser allí donde haya pitos, dándole una nefasta imagen a la hermandad que no se merece, y de la que, en gran medida, no tiene culpa alguna la corporación.
            Otro personaje, que éste sí ha resurgido en los últimos años, es el “playero”. Este otro individuo no le interesa la Semana Santa en absoluto durante el resto del año, quizás no tenga ni devoción ni sea creyente, pero “en Semana Santa es lo que toca, y está muy bonito”, por lo que el muchacho, que hace unas semanas estaba viendo carnavales porque también era “lo que tocaba”, ahora ve cofradías. No siente pasión por nada, pero lo tiene que llevar todo por delante, porque todo está “muy chulo”, y después lo tiene que publicar en su perfil de Facebook, para que no quede ningún amigo sin enterarse del “montón” de sitios a los que va y de que “no se pierde ni una”. Pero claro, el chiquillo lo que es devoción tiene poca, por lo que a él no le vayas a exigir que esté de pie un ratillo esperando que pase la Hermandad, “ni de coña”. Él se va, preferiblemente, a aquella entrada a la que anteceda una plazoleta, se llevaba allí su butaca de playa, y una “talega” con bebidas cuanto menos refrescantes, y medio saco de pipas, que la tarde es larga. El playero se va a la entrada, en el mejor de los casos, tres horas y media antes de la hora que pone en “El Llamador” que llega la Cruz de Guía (que sabe lo que es porque lo explica en el propio programa de mano). Pues bien, se instala en la plazoleta al efecto con su butaca, la cual lleva incluida el reposavasos (no se vaya a cansar de tener el vasito en la mano) y el cartucho de pipa en mano. Y así echa la tarde-noche hasta que llega el primer paso, no te creas que el muchacho para cuando llega el cortejo, eso a él ni le interesa ni lo entiende, él espera que se escuche de lejos el “purumpumpum” para mandar a callar a toda la masa de fieles y aplaudir cada vez que el paso hace algo que no sea dar un paso al frente. Es, sin duda, otro de los personajes que deteriora la imagen de muchas Hermandades de nuestra ciudad, sin que en la mayoría de los casos, las Hermandades tengan mucha responsabilidad. Eso sí, no te los encontrarás nunca viendo una Hermandad de negro. A ver si nos enteramos que ellos no van a ver Semana Santa, ellos van a “echar el día”.

martes, 10 de julio de 2012

Personajes Cofrades II: "EL NIÑO GIORGI" y el "NAZARENITO"

Las Hdades la ofrecen con la papeleta de acólito
           Siguiendo con las modas en el mundo de las cofradías, y especialmente con la descripción de los perfiles comunes de algnos capillitas de nuestra ciudad, os hacemos esta segunda entrega en la que describimos dos personajes más de nuestra Semana Santa y que se suman al "Palomo" de la entrada anterior.
           En segundo lugar, podemos encontrar a los que un servidor denomina “los niños Giorgi” (para los rancios de pura raza, Giorgi es una gomina que se ponen los niños de hoy en día, como dirían nuestros mayores). Y es que dicho producto parece un requisito que se refleje en la papeleta de sitio de los acólitos, un producto que lleven los monaguillos en sus cestitas. Estos componentes de la cofradía tienen todos el rasgo identificador de que más que pelo, parecen llevar una peluca o un casco que no se quitasen ni para dormir en toda la Semana Grande. Hay acólitos, que por un lado, y debido a la bulla, se ven obligado a realizar movimientos bruscos que en otro ámbito serían "camballás", mientras que por otro lado, los hay que para aparentar que están entre una bulla, simulan dichos movimientos. Por ello, “niños Giorgi”, este complemento tan cofrade lo pueden encontrar ustedes en las tiendas de nazarenos, junto a los capirotes de rejilla regulable; hasta aquí llega la moda, ya no son los capirotes de cartón, sino de rejilla y regulables, para que el nazarenito no sufra en una estación que, no olvidemos, es de penitencia.
            En tercer lugar, el nazarenito. Y es que la moda en este componente de la cofradía no se queda solo en el mencionado capirote de rejilla regulable, sino que va más allá. Hasta hace pocas Semanas Santas, la tradición de todos, para qué nos vamos a engañar, era dar en la estación de penitencia los caramelos que se recogían el día de Reyes. Ahora no…ahora no encontrarás un niño diciendo aquello de “nazareno dame un caramelo…”; ahora directamente sueltan eso que parece traer incluso aprendido desde casa: “nazareno, ¿tienes estampitas, medallitas,…o caramelos? Y ya dejaremos para otra chicotá el nazareno que todos hemos visto que se presenta para hace la estación de penitencia con las botas de Cristiano Ronaldo…hijo mío al menos ponte las Gordillo.

viernes, 29 de junio de 2012

Personajes Cofrades I: "EL PALOMO"

                 ¿Que la Semana Santa se ha quedado parada en los tiempos de antaño? ¿Que las cofradías son cosas de rancios? ¿Que los cofrades no están a la moda? Cuan grande es la ignorancia de esos pobres anti-capillitas que se arrían en tan magnos equívocos.
            El que verdaderamente conoce el mundo capillita o “fatiga”, como me tomo la licencia de denominarnos, sabe que eso es algo tan poco cierto como decir que La Canina no tiene devoción en Sevilla y fuera de sus fronteras.
            Con la venia de todos vosotros, lectores fatiguitas, vamos a comprobar cuanto de cierto hay en lo afirmado más arriba. Y es que la moda llega a casi todos los componentes de una estación de penitencia, y que hacen diferenciarla mucho de la Semana Santa que podríamos haber disfrutado en tiempos anteriores. Por ello, vamos a proceder en las próximas semanas a realizar varias entradas definiendo estos perfiles de capillitas, algo que llevaremos a cabo siempre con un toque de humor y sin la intención de ofender a nadie.
            En primer lugar, aunque casi en el último tramo, nos encontramos a los costaleros. Y es que eso de que a los costaleros no se les ve, cada vez se lleva menos. Lo mejor es casi formar parte del último tramo, que se vea bien que soy costalero, aunque después no coja peso ninguno… Este es el punto culmen de la moda. Aquí ya, señores fatigas, nos encontramos de todo…si, si…de todo.
          Si le damos un “repaso” a tan curiosa figura, les aseguro que no tiene desperdicio. Las zapatillas suelen respetarlas casi todos, aunque algunos pueden presentarse a la igualá incluso con algo de tacón, de ahí que no es de extrañar que cualquier año se cuele debajo del paso un tacón de charol.
          Los pantalones bien remangados, para que se vean los buenos gemelos que “ha criado” durante todo el año en el gimnasio. En cuanto a la camiseta enseñando pecho, no es de lo peor que se ve, pero por favor, no den ideas.
         El punto culmen del costalerito llega en el costal. Tanto es así, que incluso se ha ganado la denominación de “palomo” debido a esta indumentaria. El costal es viva moda en cada estación de penitencia. Parece ser que el costal blanco es cosa solo de rancios; el costal tiene que ser de rayas, o en su defecto de un color vivo, que llame la atención del mismísimo Giraldillo, incluyendo colores que más que un costal parece que van a lidiar un toro en La Maestranza. ¡!Penoso!! De ahí que algunas marcas comerciales se estén planteando para la próxima Semana Santa incluir en sus colecciones Costales de Dolge&Gabbana o incluso de Christian Dior, por lo que señores costaleros (por llamarlos de alguna forma), el próximo costal se lo compran ustedes en el Bershka, que verán lo chulos que van a ir por mitad de los tramos. En Cibeles 2011-2012 podrán ver ustedes las tendencias para la próxima Semana Santa.
           Pero la cosa no queda ahí…faltaría más. El costal hay que saber ponérselo, para lo cual es imprescindible colocarlo de forma tal que te tapen los ojos al 90%, para poder ir por medio del tramo con la cabeza hacia atrás, indispensable para no chocarte con el cirial y provocar un altercado con algunos que otros “efectos especiales”.
           Respeten, señores “palomos”, lo que llevan sobre sus hombros, no salir a “chulear”, pues para eso tenéis otros ambientes que actualmente están más de moda que nunca. Sean conscientes de lo que están haciendo, y de que vuestra función no es que se les vea bien. Por si no eran conscientes, estudios han demostrado que Jesucristo no cargó con su cruz tal y como lo conocemos en las iconografías de Semana Santa, sino que solo cargó con el “patibulum”, el palo horizontal que forma la cruz. ¿Saben lo que quiere ello decir? Jesucristo fue el primer costalero: tomen ejemplo y respeten lo que llevan sobre sus costales cadaSemana Santa.
          
        ¡Oído!: se ha visto a un conductor en la SE-30 con el chaleco reflectante como costal…

miércoles, 30 de mayo de 2012

Tiempo de Glorias


Inmaculada del Postigo del Aceite en besamanos
        Se fue. Quizás sin percibir que llegó. Fue la continuación de una pesadilla que empezó un año atrás. “El año que viene será”, fue la expresión más acuñada en el año 2011 cuando más de la mitad de las hermandades se quedaban si realizar su salida procesional en la Semana Santa que más tristemente se recuerda desde los años en que la República era la que impedía hacer pública protestación de fe. Y se volvía a escuchar en el interior de los templos: “el año que viene será”. Pero tampoco fue. Las nubes volvieron, únicas no invitadas a la Semana Santa de Sevilla, y aparecieron precisamente en los días en que nadie las esperaba. Y casi perdimos la Esperanza. Casi. Porque cuando nuestras ilusiones parecían desvanecerse en los charcos de agua de una esquina, Ella apareció, era la Esperanza, aquélla que tanto nos comprende todos los días de la vida, y que sabía, sin margen a equivocarse, que Sevilla no resistiría dos años sin Esperanza, dos años sin verla. Y por eso salió. Abrió los cielos y se puso en la calle. Sabía que en esta vida, en la que los problemas nos ahogan, estábamos necesitados de ese aliento que lleva su nombre como escudo. Salió a nuestro encuentro y allí estaba Sevilla, esperándola.
         Pero todo ello pasó. La Resurrección puso el broche de oro a una Semana Santa, en la que no sabemos si hubo pasión y muerte, pues casi no la vimos. Llegó el mes de María, el mes por antonomasia de esta ciudad en cuyo título se identifica por ser mariana. Sevilla, gloria de los cielos. Y como dice una sevillana, si alguien te dice que es mentira, que le pregunten al Gran Poder, por qué vive en Sevilla.
         Su fue el grisáceo cielo que cubría nuestra ciudad con la ceniza de una Semana Santa a la que incineró sin darnos tiempo a disfrutarla. Se fue la sombra y volvió la luz. Volvió el resplandor para dar la bienvenida a ese mes en el que el protagonismo lo ocupa la Madre del que murió en la cruz. Tiempo de Glorias. Las que más brillan, y las que menos se recuerdan. Es tiempo de Glorias, de luz, de color y de fiesta en Sevilla. Ello a pesar de que algunos se empeñen en convertir a las Glorias en Pasión, con carteles que en vez de representar a éstas, parecen hacer referencia a la borrasca de la semana grande, y con traslados a la Catedral ambientados con música de capilla y los “pitos del silencio”. Pese a ello, Sevilla está ahí porque sabe lo que significa. La Sevilla de a pié, esa por y para la que se hace la ciudad y sus manifestaciones religiosas. Aquélla que siente a lo que acude, aunque en ocasiones se haga parecer que los actos se celebran para que acudan solo representaciones, políticos y autoridades.
         Son el origen de gran parte de nuestra ciudad. Tal vez, sin su intercesión, no hubiera sido posible llegar a la Semana Grande. Sin embargo, pocos se acuerdan de ellas.  Quizás porque no suelen andar hacia detrás. Quizás porque no le tocan marchas flamencas. Quizás porque no están de “moda”. Quizás, o incluso podría asegurarlo, que cuando llega el mes de María, solo los verdaderos cofrades se acuerdan de ellas, solo esa “familia” que, Gloria tras Gloria, nunca dejan sola a esta manifestación de fe, devoción y alegría de la ciudad. Aquí ya hay devotos, los “tontos de capirote” desaparecen; esos a los que les entra la “calentura cofrade” el Miércoles de Ceniza, se organizan ya otro tipo de eventos hasta que en las calles no vuelvan a aparecer mudás y olores a incienso.
         En Sevilla las Glorias son Santas, es Alegría, Salud, Pastoras, Reyes, Rosarios, Cabeza, Sagrado Corazón, Carmen, Divina Enfermera, Encarnación… Las Glorias son de todos y para todos. Pero, para qué vamos a engañarnos…las Glorias están echas por y para los “jartibles". Esa familia que nunca se cansa de procesiones, de bandas, y de cera derramada incluso con el calor de agosto. Esos “jartibles” que se hacen su calendario en base a las Glorias que conquistan la ciudad cada fin de semana. Esos, sin los cuales, quizás estas cofradías se verían bastante desiertas en muchos momentos. Esos que ayudan a dar ese impulso que muchas hermandades, carentes de recursos, necesitan para poder salir anualmente a la calle. Son, y somos, “jartibles", por eso en verano visitamos nuestras playas en función de las extraordinarias que se dan en la costa en los meses veraniegos. Porque para los “jartibles", ese día 15 de Agosto, que para la mayoría es de descanso, para ellos es uno de los días más agobiantes del año: muchas procesiones y poco tiempo.
         “Jartibles”, aprovechen las Glorias que son por y para nosotros, por y para la ciudad. Las Glorias son Sevilla y Sevilla son sus Glorias.

Comentarios post-Semana Santa:

-         Escuchado en la Plaza de San Francisco: “Quillo, qué cosa más rara, he fotografiado a la Canina y me ha salido con los ojos cerrados”.
-         Escuchado en el Barrio León en Mayo: “Perdone, ¿sabe usted si ha terminado ya el traslado de San Gonzalo?”
-         Escuchado  en la Basílica del Cachorro: “Si,si…aquí ya nos lo tomamos como algo normal, incluso lloramos cuando la cofradía sale a la calle”.
-         Escuchado en el Centro: “Pocas Glorias me pierdo, y en menos todavía veo a un Pregonero de las mismas. No aparecen por ninguna”.
-         Escuchado en La Palmera: “Iyo que sí, que por lo visto Negredo tenía síndrome post-Semana Santa, por eso hizo esa levantá en la barrera cuando Beñat lanzó la falta”.

viernes, 13 de abril de 2012

"SIEMPRE TE ESTARÉ ESPERANDO"

La Hdad. de San Roque fue la encargada de abrir el Domingo de Ramos
           “El año que viene será”. Fue la expresión más utilizada el pasado año, cuando la Semana Santa se diluía en el cajón de los recuerdos casi sin haber pasado previamente por la trayectoria de la realidad. Nos armamos de esperanza y sabíamos que para este año la ilusión sería doblemente cobijada en nuestros sentimientos. Fue la de este año una Cuaresma de ilusiones contenidas, de sueños sin cumplir que llevaban casi dos años esperando, tras aquella fatídica Semana Santa del año anterior en la que la lluvia, esa que dicen que es una maravilla para Sevilla, nos arrebató, sin pedir permiso, aquello a lo que tanto amamos. Lo que ni en los peores sueños nos hubiéramos imaginado es que el destino nos arrebataría otra semana grande de nuestras vidas…y ya son dos seguidas.
            Quizás nunca en este año nos habíamos hecho a la idea de que llegado ese uno de abril, las puertas del cielo que se ubican en el mismo Porvenir de Sevilla, no se abrirían, quizás fuese porque muchos no recordábamos esta circunstancias, quizás porque la ilusión nos tenía ciegos de los pronósticos que desde hacía semanas nos atisbaban aquella posible pesadilla. Quizás muchos no recordemos un Domingo de Ramos sin ver pasear la Victoria de la ilusión de muchos sevillanos pasear por las calles de su barrio.
            Momentos difíciles están pasando muchísimos sevillanos, cuya quizás única esperanza e ilusión era esa semana que todo lo puede, esos siete días que te transforman y te llevan a otra realidad diferente del día a día, para centrarte y hacer disfrutar solo por y con Sevilla. Días en los que no hay olor más que el del azahar y el incienso, días en los que nuestro labios dejan de pronunciar la dichosa palabra “crisis” para hablar de “chicotá”, días en los que nuestros oídos dejan de escuchar hablar sobre el paro, para solo escuchar opiniones sobre el “parón” de la cofradía. Días en los que Sevilla alivia a muchísimos a los que el día a día ahoga poco a poco. Y les da Esperanza para seguir adelante. Les enseña a levantarse traes caerse. Les da el Amor que quizás no hayan tenido. Les da Consuelo para ese duro camino que se llama “vida”. Les quita esa Sed y ese hambre contra el que luchan sin cesar. Les enseña a caminar con el mismo paso decidido que el Gran Poder. Nos enseña que después de tanto sufrimiento, siempre hay una Resurrección.
            Qué cierto es aquella expresión que un pregonero se encargó de recordarnos en una ocasión: “El mundo es ancho y difuso, la vida una semana”. Y muchos nos preguntamos el pasado Domingo de Ramos: ¿dónde estaba esa vida? ¿Qué habíamos hecho los sevillanos para merecer esto? El desconsuelo reinaba sobre tantas y tantas personas que viven por y para esta semana, cuya vida no tendría sentido sino se explicara con palabras de sentimiento brotadas en siete jornadas.
            Sin duda, una de las voces que más recordaré para el resto de los días fue aquella voz temblorosa, quizás por efecto de los nervios, y que llegó a mis oídos a través de esa radio que tan fiel compañera es en estos días: “La Macarena sale”. Tres palabras, qué duda cabe, que nos hicieron llorar a más de uno: la Esperanza, esa que aguarda tras un arco y más allá de un puente, no nos quería fallar este año. Quizás consciente del desconsuelo reinante sobre esta bendita ciudad, sin la cual no se entiende la Semana Santa, decidió que los sevillanos, ahora más que nunca, estábamos necesitados de Esperanza. Y no falló. Sevilla necesitaba esperanza y ella debía saciar la necesidad. Salió a nuestro encuentro, a darnos el ánimo suficiente para seguir haciendo el camino de la vida. Abrió el mismísimo cielo, y de una forma breve pero intensa, salió a buscarnos, y a decirnos que Ella siempre está con nosotros.
            Fue sin duda, la mejor medicina para curar las heridas que la lluvia nos estaba causando durante casi toda la semana. ¿Por qué dos años casi sin Semana Santa? Nadie supo darle respuesta. No entendíamos porque no había cera en el suelo de calles donde siempre la había. Por qué no se abrían las puertas que siempre recordábamos abrirse. Por qué las calles se oscurecían bajo la más tenebrosa soledad. Por qué este año Cristo no expiraría en Triana o por qué este año no oraría en el huerto de los olivos. Quizás en esos momentos te cercioras de que en los momentos en los que te haces estas preguntas, hay personas que se plantean otro “por qué”, aquellas que necesitan de Salud y de Esperanza en un hospital; que lloran el desconsuelo y la desesperanza de alguien a quien han perdido.
            Ahora volvemos a la otra realidad, a la del día a día. Quizás ya no nos atrevamos a decir “hasta el año que viene”, y mejor sea decir “hasta que Dios quiera”. Con la ignorancia de cuándo podremos disfrutar de esa semana grande, sin que la impertinente presencia de aquella que nunca está invitada, nos arrebata lo que más queremos. No se cuando será la próxima. Solo nos queda un consuelo, y es que Ella siempre nos estará esperando en ese camarín, del que muchos seguimos pensando que lleva hasta el mismo cielo. No sé hasta cuando te tendré que esperar. Pero eres tan grande Sevilla, te quiero tanto Esperanza, que SIEMPRE TE ESTARÉ ESPERANDO.

sábado, 24 de marzo de 2012

PROGRAMA DE MANO DOMINGO DE PASIÓN

      El Blog "La Sevilla Rancia" ha elaborado este programa de mano para todos sus lectores, con el objetivo de que no se pierden nada de lo que acontecerá en este día tan especial para la ciudad de Sevilla. Espero que les sirva de ayuda y que disfrunte.
      Pinchando en la imagen pueden verla ampliada así como imprimirla y guardarla en la cartera, porque por muy bien que sepamos lo que hay, !qué rancio es un programa de mano! Y éste, aún más.
      A la paz de Dios, hermanos.


viernes, 23 de marzo de 2012

"SEÑALES"

La puerta del cielo y de la ilusión cada Domingo de Ramos
     SEÑALES. Eso es lo que percibimos estos días en los que la confusión se hace dueño de nuestros sentimientos. Días en los que no nos acabamos de percatar y creer que esa semana, aquella por y para la que vivimos el resto del año, está a punto de empezar...y también de acabar.    
     Sin embargo, diversas señales se encargan de despertarnos, de decirnos que pronto Sevilla quedará dormida para que nosotros naveguemos en su sueño. Que a pesar de la situación en la que nos encontremos, Ella, la que todo lo puede y nunca se rinde, volverá a pasar, volverá a navegar por Pureza y en el mismo día cruzará un arco.
     Porque hay puertas que son algo más que una estructura de madera, como la que hoy os traigo en esta fotografía, puerta que más bien nos ayudan a alcanzar el cielo, cuando de nuevo Antonio Santiago vuelva a llamar a "Osuna" en la puerta del Porvenir. Hay arcos y dintiles que ni falta le hacen las puertas para conducirte hasta la Madre de Dios a través de un atrio.
    Disfruten de estas señales: pasos cubiertos, imágenes esperándonos en besamanos, mudás, ensayos, ramplas, plata...son las señales que nos manda Dios para poco a poco entrar en el trance de un sueño que se terminará antes de lo querido.
      Amigos, disfruten, porque pase lo que pase, el Porvenir siempre será ilusión y año tras año la Esperanza siempre se queda.

jueves, 8 de marzo de 2012

"CUARESMA: AÑORANZA Y TONTO DE CAPIROTE"

Típica imagen de Cuaresma. La Estrella en el traslado de regreso con la Oliva de Salteras.
     Cuando las abuelas buscan en la despensa esos tarros de miel con la imagen de la Virgen del Carmen. Cuando llega ese día en el que ya no falta en la encimera el plato con las torrijas. Cuando el sacerdote nos recuerda que polvo somos y en polvo nos convertiremos. Cuando las camareras se afanan en vestir a sus dolorosas de la forma más bella y menos lujosa posible. Cuando la corona de oro deja paso al aro de estrellas plateadas. Cuando diariamente escuchas a las 22.00 horas la sintonía de “El Llamador”. Cuando la túnica permanece durante semanas aireándose tras dos años sin vestirla. Cuando los naranjos se engalanan de flor y fragancia de azahar para recibir la primavera. Es entonces cuando comienzas a percibir que antes de que te des cuenta, la ilusión se habrá transformado en añoranza.

    El rancio se comporta como tal durante todo un año, pero cuando llega estas fechas sufre la última transformación. El rancio adquiere todo tipo de profesiones. Es meteorólogo desde antes de un mes del Domingo de Ramos, e intenta que sus otros compañeros meteorólogos sean más bien adivinos, con preguntas tales como: ¿A qué hora va a llover? ¿Cuándo va a dejar de llover? ¿En qué calle va a llover? ¿Va a llover mucho?; en estos días, todo el mundo entiende de meteorología. El rancio también es adicto al callejero, se traza cada domingo el itinerario perfecto para “no dejarse un besamanos atrás” o no perderse ninguno de los tres traslados que coinciden a la misma hora, pues en algún momento sueñan con ser el mismísimo Dios, para poder estar en todas partes. El rancio también es vestidor, opina y critica sobre lo bien o lo mal que está vestida cada dolorosa con los atuendos de hebrea; aunque quizás esta profesión crítica pueden que la desarrollen incluso durante el resto del año. El rancio también es músico, prioste, florista, etc., pero siempre desde el respeto. El rancio se comporta como tal todo el año entero y no solo ahora, aunque en estas fechas lo haga con más intensidad.

    No confundamos pues, su figura, con la del nacido el mismo miércoles de ceniza, la del tonto de capirote. Es el típico “capillita” que se convierte en tal el mencionado día y se deshace del adjetivo el domingo de resurrección. El resto del año no acude a una procesión de gloria, ni a un concierto, ni a un altar de culto ni tan siquiera a una Iglesia, a no ser que se case su prima. Pero cuando llega estas fechas el chiquillo es el que más entiende de Semana Santa, es el “tío” más cofrade del mundo, el que más sabe sobre todo (flores, costaleros, música, altares, etc), el que más pasos saca, el que el resto del año no se ha acordado que existe Dios y su madre, pero que ahora acude hasta al traslado de los ciriales liados en plásticos desde la casa hermandad a la Iglesia, siempre con el pin de su tan querida hermandad aunque no aparezca por ella nunca. En definitiva, es un tonto de capirote y que no es muy complicado de identificar, y acude allí donde más fuerte y flamenca suene la corneta…en pocas entradas en silencio lo verás, pues el chiquillo si no dice ¡ole! después del solo de corneta no se queda tranquilo. Y fíjense si es cofrade el tonto de capirote que el Domingo de Pasión es el típico que se suele ir a la puerta del Pregón aunque no tenga ni entrada, pero se le  tiene que ver,  y después se va a visitar cuanto más iglesias mejor, tiene que recuperar todas las Iglesias que no ha visitado el resto del año. Todos los días pone incienso en su casa, ha de gastar el incienso que compró el año pasado.

    Es este, sin duda, uno de esos momentos en los que una persona cofrade por derecho se da cuenta de que un año ha transcurrido, con todas sus consecuencias. Uno de esos momentos en los que se da el extraño fenómeno de que antes de empezar comienza a acabarse, qué razón tenemos aquellos que el propio miércoles de ceniza decimos eso de “esto se está acabando”, puede que tengamos hasta razón, aunque seamos demasiados “jartibles”. Siempre la misma estampa, año tras año. Siempre la misma hermandad en el mismo sitio. Siempre suena Rocío con La Paz en el Postigo. Siempre se escucha el mismo crujir de la madera del paso de Cristo de Burgos. Siempre vuelven los nazarenos al escaparate de La Campana. Siempre habrá niños jugando en la rampa del salvador. Siempre verás esa subida al paso el Domingo de Pasión. Siempre mantiene “su tipito” la Canina y siempre nos sorprende. Siempre brota el azahar. Siempre empieza. Y siempre acaba.

      Pero aun siendo igual, siempre será diferente, los niños de la rampa serán otros, tú habrás crecido y recordarás aquello con añoranza. Momentos en los que como si de una proyección de diapositivas se tratase, se proyectan en tu memoria imágenes del año que se acaba de marchar ante la nueva Semana Santa, muchas cosas habrán cambiado, unos problemas se habrán ido  y quizás otros mucho más densos habrán aparecido. Siempre llega la Cuaresma para aliviar el dolor, para percatarnos y hacernos ver a ese hombre que va con la cruz al hombro, que no somos los únicos que soportamos una cruz en el hombro y en el corazón día a día. Un suspiro entre tantos problemas. La Cuaresma no borra, pero no sabemos lo que tiene, que durante esos días quizás lo haga todo un poco más llevadero. La Cuaresma seguirá igual, continuará siendo la misma, pero tú habrás cambiado y quizás muchas cosas sean diferentes. Unos ya no estarán y otros nuevos habrán venido. Lo cierto es que pasa un siglo y viene otro, pero Ella siempre se queda. Un suspiro entre la agonía diaria. Un sueño entre tanta pesadilla.
      El mundo es ancho y difuso, la vida…una semana.

domingo, 12 de febrero de 2012

“DIÁLOGOS CON LA ESPERANZA”

          

             Cuentan los ancianos del lugar la leyenda de aquel joven que en una ocasión habló con la Esperanza.
           El pequeño contaba con pocas primaveras en su vida, cuando agarrado de la mano de su padre, como guía de su vida, salía un Viernes Santo por la mañana. Era su primera vez. Su primer contacto con aquello que dicen que nunca se pierde. Tocaba esperar, esa espera, que siempre nos resulta tan dulce. Fueron muchas las ocasiones en las que el pequeño hacía muestras de cansancio mientras esperaba la llegada de ese palio del que su padre tanto le había hablado días atrás.
            Entre una nube de incienso y revirando una de esas esquinas que tiene la vida, y la ciudad, el palio parecía vislumbrarse. En pocos minutos, en la lejanía, ese niño entrevió la silueta de una dolorosa que era diferente a las que años atrás había visto el resto de la Semana Santa. Fue su primera visión de la Esperanza. La primera vez de esas lágrimas. De ese ceño fruncido. De esa tez morena. De esas mariquillas que parecen moverse por el respirar de la Esperanza, ese respirar que muchas veces nos falta en la vida. Fue la primera toma de contacto con una virgen marinera.
            Cuentan los ancianos que el pequeño quedó ensimismado. Apretó la mano de su padre más fuerte que nunca. No pestañeaba para no perder de vista a esa mujer que tanta sensación le había causado. El padre, emocionado, se sentía orgulloso de su hijo. El pequeño no hablaba. Todo era algo nuevo, diferente, inexplicable.
            Al llegar a pocos metros del pequeño, el paso se arrió. Fue entonces cuando, en esos breves minutos, ese niño y la Esperanza hablaron. Muchas cuestiones incontestables se le agolpaban al joven:

-¿Cómo te llamas? ¿Quién eres?
- Hijo, soy la Madre de Dios, y en Sevilla, La Esperanza. Soy tu madre y la de todos los sevillanos.
- Pero, ¡si yo ya tengo mi mami! –pareció susurrar el pequeño extrañado-
- Ellos son tus padres aquí. Pero en el cielo tienes también unos padres que siempre están cuidándote.
            En ese instante una mano privilegiada tocó el martillo para seguir el itinerario de la cofradía.
- Por favor, mami no te vayas… ¿cuándo puedo ver a mis papis del cielo?
- Hijo, me voy pero siempre estaré contigo. En San Gil o en Pureza. Y recuerda que a tu Padre siempre podrás darle un beso en San Lorenzo.

            Aquel pequeño quedó atónito. No consiguió articular palabra alguna el resto de aquel maravilloso día que nunca olvidó. ¡Esperanza! Ésta era la única palabra que su padre consiguió que expresara, pero… ¡qué bonita palabra! Con esa expresión, quizás sobre las demás.
            El pequeño se fue haciendo más mayor. Las primaveras recorrían su vida. Él seguía enamorado de esa Esperanza que un día habló con él y que le dio esa alegría de tener cuatro padres y no solo dos como él pensaba. Desde entonces, no faltaba a su cita periódica a ver a sus otros padres, esos que eran padres de todos los sevillanos y que incluso una vez al año bajaban de su magno altar para ver a sus hijos y que besaran su mano.
            El joven vivió unas veinte primaveras ajeno a lo que inexplicablemente un día iría a sucederle. El día menos esperado, pero seguramente uno de los más recordados desgraciadamente para él, su padre, aquél que lo había llevado cuando pequeño al encuentro de la Esperanza, provocó un giro en la vida del joven cofrade.
            El padre, quizás llamado por la tentación; por el fruto prohibido que ha causado tanto mal al hombre; por el desconocimiento de que el amor es algo más; ignorando quizás que la familia es la base de la vida y de la felicidad, decidió emprender otra vida alejado de su familia.
            El joven no encontraba explicación. No era una pesadilla, era realidad. Una realidad inexplicable, incontestable. Una realidad que nadie hubiera predicho cuando unos años atrás iba de la mano de su padre al encuentro de la Esperanza.
            Ante la falta de su padre, recordó aquellas palabras que una fría pero brillante mañana de Viernes Santo le dijo esa hermosa mujer, que decía ser la madre de todos los sevillanos. Acudió a ella, y después de tantos años, fue el joven el que se dirigió a la Esperanza, esa madre que conservaba la misma hermosura que años atrás:

- Esperanza, ¿por qué? ¿Por qué has permitido esto? Me he quedado sin mi padre.
            La Esperanza parecía derramar una lágrima más, sumada a las que los años habían depositado en sus mejillas.
- Pequeño, no te desanimes, no te deprimas. Recuerda las palabras que te dije hace unos años. Jamás te sentirás solo. Hay mucha gente que nunca te abandonará. Y si hechas de menos a un padre, acude a San Lorenzo, él te ayudará.

            Fue desde entonces cuando el joven acudía a su cita insustituible con aquél Padre, el de San Lorenzo, ese que por las noches deja la cruz para abrazar a sus hijos, y especialmente a los que lo pasan mal. Ese padre que jamás te abandona. Ese Padre de tez oscura que abraza a su joven hijo desconsolado cada vez que éste sentía el frió en esa mano que, en una ocasión, unió a la de su padre para encontrarse con la Esperanza.
            ¿Fue en Triana o en La Macarena? Nadie lo sabe…!qué mas da! Cuentan los ancianos que fue la Esperanza, la misma Madre de Dios en un barrio o en otro. Fue esa que tiene enamorada a un barrio de pureza levantado junto al Guadalquivir. Fue aquella a la que tantos pregoneros han descrito, pero a la que nadie jamás, ha logrado ni logrará encontrarle explicación. Fue la Esperanza, esa a la que tenemos que recurrir en muchos momentos en los que una “revirá” en la vida cambia nuestro pasado y marca el futuro.

lunes, 30 de enero de 2012

"EL HARTIBLE O FATIGA SEVILLANO..."

        El término fatiga según la Real Academia de la Lengua española es "agitación duradera, cansancio, trabajo intenso y prolongado...". Cuán grande es la ignorancia de esta tan respetada institución.
Ese concepto se queda vacío o inmerso de lagunas en el lenguaje sevillano...si,si...los sevillanos...esos que somos especialistas en la invención de paralelismos y "motes" hasta para las piedras que nos encontramos en el suelo (en sevillana    adoquines).
       En el tan extendido por nuestra capital hispalense ambiente cofrade, o "capillita" como otros se encaprichan en llamar, el término "el fatiga" tiene una acepción mucho más simple, y con un carácter totalmente opuesto al que el carácter natural de esta palabra nos podría ofrecer. Para el sevillano, "el fatiga" es aquel cofrade que su semana santa empieza el Lunes de Pascua, ese cofrade que cuando ve La Paz pasar por el Parque susurra entre la brisa "ofuuuuuu esto se´ta acabando ya"; o que cuando ve pasar el Gran Poder bajo el silencio que enmarca la luna llena de la Madrugá dice "este si que es el Señor de Sevilla"; cofrade es aquel licenciado en criticar las flores de todos los palios que no sea el suyo...; aquel que sus dos enemigos más grandes no son la crisis ni el paro porque siempre se come un bocadillo cada día de Semana Santa y "a la ligera", sino que sus enemigos infernales son "las catenarias" y "las sillitas plegables"; aquel que la semana de Pascua se "empotra" la radio en sus oídos por si surgiese el milagro de que hubiere algún programa de "El llamador matutino" o el pobre deseoso de incienso que en Agosto intenta sin éxito sintonizar “El llamador estival”; aquel que busca en los más recónditos rincones de la provincia una procesión de gloria que le pueda aliviar "el mono" de escuchar un tambor, y que sin duda, se trata de una droga...pero...!!que bendita droga!!...o mejor dicho "drogas"...si,si...en plural...porque además de ese mono "el fatiga" esnifa incienso hasta con los 40º que marca el termómetro del Prado de San Sebastián, ese que ve pasear junto a él tantos nazarenos en una Semana Magna.
       Cofrade es aquel que no descansa en verano, pues de camino hacia la costa no dudes que llevará el último trabajo discográfico de Tres Caídas, y que si las carreteras no están muy saturadas intentará realizar un izquierdo valiéndose del acelerador...y llegará a la playa, e intentará hacerse un costal con la toalla blanca del niño, e intentará hacer un izquierdo en el agua del Mar Mediterráneo sabiendo que es imposible...y si por si fuera poco, transportará la sombrilla como si de un "bacalao" en la procesión del Santo Entierro se tratara...y no abandonará su playita sin antes haber intentado hacer un misterio con la arena cálida de Cádiz, el cual no llegará aguantar ni dos palos de trabajaderas...
       Ésta si es una acepción correcta de "el fatiga" en nuestra ciudad, la que hasta bajo el abrasador agosto que derrite los ramos de azucenas de la giralda, saca un palio a sus calles, y saca una muchedumbre, y saca una banda de música, y saca un cortejo que tanto nos gusta a los sevillanos, y hace sonar de una giralda, y saca un ambiente cofrade en pleno día de la Asunción...y saca la ciudad su vena cofrade que franquea la ciudad    de    costero        a    costero...

!Viva nuestra Semana Grande! y !Viva la madre que parió a todos los fatigas!...He dicho

miércoles, 11 de enero de 2012

6º TRAMO: TRÍPODES Y FOTÓGRAFOS

    Señores, señoras, amigos, amigas, cofrades todos (el femenino de cofrade era la próxima inversión de la exministra).
    En el día de hoy tengo una duda que me inunda igual que el chorreón de cera que inunda la camisa nueva del anti-capillita, que parece caído a propósito, mientras se intenta escapar entre los ciriales de una procesión de Gloria que se ha encontrado camino de casa, justo cuando venía de tomar unas copas con sus amigos mientras criticaban el tránsito diario de procesiones por la puerta de su negocio.
    Pues bien, os pregunto a esos que sí leéis estos artículos, esos que nos reiremos si algún día esos anti-capillitas sienten el chorreón de cera sobre la camisa nueva que le había comprado su esposa por el cumpleaños (ya que el dia de Reyes no lo celebran); igual que nos reiremos el día que ellos mismos tengan un sueño maravilloso con la mismísima Canina de la calle San Gregorio de Sevilla, y que no tiene ni un pelo de tonta. Os pregunto a los demás ¿Cuál es el mejor amigo del capillita?
    Pues NO, se equivocan, el mejor amigo del capillita no sigue siendo el perro, porque el capillita no es una persona “normal”, somos personas que estamos en tratamiento, ya que no podemos estar mas de tres semanas sin escuchar un llamador y un tambor, aunque para un servidor el “mono” del tambor le surge en tres días. Tampoco el mejor amigo del capillita es el propio tambor, ni la corneta, ni el llamador, ni la cera quemada, ni tan siquiera el “pescaíto frito”…el mejor amigo del capillita es: EL TRÍPODE.
    Si, si…como lo escuchan, es el trípode, que acudiendo a la RAE como ya hemos hecho en otras ocasiones, se nos define así: “Armazón de tres pies, para sostener instrumentos geodésicos, fotográficos, etc”. Pues bien, desde mi modesto punto de vista, creo que este organismo de tan merecido respeto, se vuelve a equivocar, posible consecuencia de que su coordinador no haya sido parte jamás de una bulla de Semana Santa.
    El trípode, para los capillitas, esos a los que nos pone los vellos de punta ver un cirial asomar por una esquina aunque sea para trasladarlos a la Casa Hermandad envuelto en papel, el trípode no es un “armazón”, más bien es una insignia…si, si…con todas sus letras: una insignia. Ya sea en Semana Santa, ya sea en Glorias, en salidas extraordinarias, incluso en una mudá, delante del paso se vislumbran dos tipos de capillitas entre la poca luz que dejan los guardabrisas en la estrella calle Placentines.
    Por un lado, distinguimos “el capillita común”, el cual su función consiste en ir de cangrejero delante del “Señó” aunque las aceras estén vacías, pues ya no cangrejea por devoción, sino que más bien se trata ya de una costumbre. Dicha costumbre está haciendo que el Hospital Virgen Macarena (y el que se atreva que le quite el nombre), esté asistiendo ya casos de fatigas que les cuesta ya trabajo andar hacia adelante, síndrome de personas que van al trabajo andando hacia detrás con los brazos cruzados, y otros que acuden al oculista por falta de visión a los que se les detecta que el origen de pérdida de la misma es que acudían a trabajar con chaqueta puesta a modo de costal tapándole los ojos, como si de un “palomo” se tratase, fenómeno que trataremos en sucesivos artículos.
    Por otro lado, encontramos junto al “capillita común”, otra figura a modo de penitente que es el “Señor Trípode”. El “Señor Trípode” érase una vez el típico periodista que en su edición del periódico se encargaba del apartado “Cofradías”, que en Sevilla tiene más trabajo que el Juzgado de Primera Instancia de Marbella. ¿Qué ha ocurrido?, preguntarán ustedes, señores fatigas. Pues resultó ser que el “Señor Trípode” se ha reproducido y ahora no es un periodista, sino cuarenta y cinco aficionados los que van cangrejeando con el trípode asomando por las cabecitas de la muchedumbre. Estos “Señores Trípodes” tienen tres momentos en su penitencia. El primero es la ida y vuelta a su casa, a modo de Nazareno a los que les han cambiado la cruz por un trípode y a los que sólo les hace falta rezarle las estaciones. El segundo momento es el tiempo que transcurre mientras el paso avanza, el cual estos señores lo emplean en vern en la pantallita de la cámara las fotografías que han realizado hasta el momento. El tercer momento es aquel en que escuchan “Buenoooo, pararse ahí”; sin duda, es el mejor momento de todos, es indescriptible ver en ese momento como se para el paso, los “Señores Trípodes” se dan media vuelta, salen corriendo para coger el mejor sitio y empiezan a disparar fotos, como si después no las fueran a encontrar mejor que las suyas en Arte Sacro.
    Pues bien, este fenómeno ha evolucionado tanto, que ya a los tramos habituales de hermanos se les incorpora uno nuevo, el último tramo de “Señores Trípodes” que bajan y levantan el trípode con el sonido del llamador como si del palermo de un diputado de tramo se tratase. Sus insignias: nada de cirios, el inseparable trípode. Su indumentaria: nada de túnicas ni chaquetas, sino la chaqueta de safari de mil y un bolsillos, en un hombro el bolso con los objetivos por si no obtienen la primera posición al igual que Fernando Alonso y tienen que disparar la fotografía desde más lejos, y en el otro hombro una escalerita a la que no sabemos si aludía Serrat en su famosa “Saeta”. Su objetivo: nada de rezos, sino ser el primero tanto en posicionarse delante del paso como en subir las fotos a la red.
    Para terminar, señores fatigas, tengan ustedes trípodes o no, os digo que sigamos todos ahí, delante del paso, sea con insignia o sin ella, con trípode o sin el, dando pasos hacia adelante o hacia atrás. Si no fuera por nosotros, esos que acudimos a más procesiones que el capataz Antonio Santiago (que ya es complicado), ¿qué sería de esas Glorias?, ¿y que sería de nosotros? Sólo os digo, que viva la madre que os parió a todos los capillitas, y que mientras que estéis delante de un paso no estaréis en otros ambiente menos saludables, pero eso sí, más potenciados por las Administraciones Públicas.

P.d.: ¡Ojo! Se escucha el rumor de que en una Hermandad de gran relevancia se plantea para las próximas elecciones junto al Diputado de Bandas nombrar al “Diputado de Trípodes”…seguiremos informando.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

"A Belén Pastores...a Belén Capillitas"


   ¿Quién ha dicho que la Navidad no está hecha para los cofrades? O, mejor dicho, ¿quién ha dicho que los “hartibles” no quieren nada con la Navidad? Cuando acaben de leer este artículo se darán cuenta de que no es así.
   Lo que sucede no es que los fatigas de la Semana Santa no quieran la Navidad, lo que ocurre es que nosotros la vivimos de manera diferente. A todo le damos nuestro particular significado capillita.
    Por lo que respecta al concepto de Navidad, los cofrades tenemos una interpretación distinta al resto de la humanidad y de los creyentes. Si todos éstos interpretan la Navidad como el nacimiento de Jesucristo y cantan villancicos y comen en abundancia para celebrarlo en familia, nosotros diferimos en dicho comportamiento. Nosotros en Navidad, más que pensar en el Nacimiento de Nuestro Salvador, pensamos en lo que está por venir. Si, si…como lo oyen. Al capillita le gusta la Navidad no porque se coma mucho, ni porque haya días de fiesta, ni porque se hagan muchos regalitos…al capillita le gusta la Navidad porque “cuanto antes nazca el niño, antes coge la cruz”, y eso es así compadre, para que vamos a engañarnos. Y la verdad es que sí, que en esos momentos navideños somos un poco maléficos, pero siempre con la mejor intención y el mayor respeto.
    El primer paso a la Navidad es montar el portal de Belén. Sin embargo, más de un capillita lo encontramos como una labor bastante monótona. Todos los años lo mismo. Es por eso que cuando en la familia nos encargan a un capillita montar el Belén….!!Miedo!! Siempre solemos alterar la composición del mismo, no por ninguna manía determinada, sino porque el castillo de los romanos nos gusta modificarlo y poner a los soldados en la misma formación que tienen en el paso de la Amargura, y nos gusta comparar el burrito con la mismísima “Borriquita”, nos gusta ponerle el niño en brazos a la Virgen como si de una imagen procesional de Gloria se tratase, e incluso hemos hecho el intento de poner en el riachuelo que recorre el Belén una recreación del mismísimo Puente de Triana. A parte de ello, solemos incluso colocar los pastores en doble fila como si fueran penitentes e intentar que el pesebre donde nazca el niño sea una parecida recreación del Atrio de la Macarena. En fin, que más que un portal de Belén hemos hecho un portal de La Pasión en toda su plenitud.
    El capillita no le encuentra mucho sentido a una zambomba y una pandereta. Mientras escucha sus sones, el fatiga piensa en lo bien que suena el bombo de una agrupación comparado con la zambomba y en lo peculiar que queda la pandereta en el momento más álgido de la marcha “Pasan los campanilleros”. Eso por no decir, el intento de más de uno de intentar hacer redobles con la zambomba: no se preocupen, no les va salir. Y si poco gusta una pandereta, aún menos gusta un villancico; para qué cantar un villancico dedicado al niño en la cuna, con lo bonita que queda una buena saeta desde un balcón dedicada a Cristo en la cruz. Si no, díganme ustedes si no estaríamos más entretenidos el día de Noche Buena con Raphael en TVE cantándole saetas al Cachorro.
    Aunque parezca que no, los capillitas también tienen un hueco para las cenas de Navidad con amigos, hay que cumplir con todo. Pero no son unas cenas cualquiera. Mientras que el resto de los inmortales en su cena juega al “amigo invisible” y comenta sus perspectivas para el próximo año, los fatigas en sus respectivas cenas hacen un costal con la servilleta bajo la mirada atónita del camarero, mientras que comentan sus respectivas perspectivas….si….no se asusten…no son unas perspectivas cualquiera, son las referidas a la calle en la que quieren ver La Macarena el próximo año o los estrenos que causarán más sensación entre fatiguitas; todo para nada, porque acabarán viendo los mismos pasos en las mismas esquinas. También puede ocurrir incluso que el fatiga en un momento de la cena coja una copa y vuelva la vista al cielo; lo que para un ciudadano normal se trataría de una persona que está borracha…sin ir más lejos no se trata de nada de eso…resulta que el fatiga en cuestión esta imitando el paso de la Santa Cena.
    Si para gran parte de la humanidad el día de nochevieja sirve para conmemorar el año nuevo, para los fatigas nada similar. Para los capillitas es una noche más entre otras muchas, pues para ellos el año nuevo, no hay duda que empieza el Domingo de Ramos, y lo demás son caprichos del calendario.
    Algo más tarde llega el día de Reyes, ese día en que todo el mundo vuelve a ser niño por un día…todo el mundo menos los capillitas. Sí hijo, también en este día…porque el que es pesado de la Semana Santa lo es hasta durmiendo. El día de Reyes la ciudadanía en general sale a ver la cabalgata con los niños y a coger caramelitos para consumirlos. Pues bien, el capillita nada de eso. El verdadero fatiga va a llevar a los niños a ver la cabalgata con la excusa perfecta de escuchar él las bandas que anteceden a sus Majestades, porque ¡anda que no está bonita una banda en ordinario! Compartimos algo con el resto de la humanidad y es que nosotros también cogemos caramelitos, pero no para comérnoslo, nada de eso…nuestro objetivo al coger los caramelos es indudablemente el repartirlos en la próxima estación de penitencia. Y hasta los Reyes Magos nos conocen, pues nunca nos dejan a los pies de la cama un compact disc de Operación Triunfo, normalmente será uno de Operación Corneta, y consistirá en el último trabajo discográfico de Tres Caídas o Cigarreras, ahí se abre el debate. Eso sí, recordad que el último regalo de un capillita debe ser la sillita plegable, eso por favor dejarlo para que Papa Noel, tan queridos por algunos, se lo lleve otros.
    Como habréis podido comprobar, queridos amigos fatigas, la Navidad sí está hecha para nosotros, pero de otra forma, no cabe duda, con la particular chicotá que le damos nosotros a todo en esta vida.
    Espero que el próximo año os traiga mucha felicidad, muchas procesiones y poca agua para Semana Santa. Pero por favor, Gran Poder bendito, nunca nos traigas una huelga de controladores….controladores cofrades del Consejo, quiero decir, de los respectivos delgados de día de la Semana Grande. ¿Se imaginan ustedes,  señores fatigas, lo que supondría una huelga de controladores de este sector en el puente de Semana Santa?. En ese fatídico supuesto no serían los cielos los que se quedarían vacíos, sería la Campana la que quedaría más anegada que alguna de las cabezas de nuestros políticos. No me quiero imaginar el ejército dando paso controlado a las Hermandades para el acceso a la calle Sierpes, algo difícil de imaginar cuando ni tan siquiera esos soldados pueden rendir honores al mismísimo sacramento en la actualidad.
    Por ello, solo me queda desearos una Feliz Navidad, y recordar amigos, que mientras con una mano se come un polvorón, con la otra se alcanza la torrija…

    …Y que los Reyes Magos os traigan mucho carbón…si, si…mucho carbón para tener en casa siempre encendido un poco de incienso.

¡! Feliz Navidad y Próspera Semana Santa 2012!!